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Visión general
El páncreas es un órgano situado en la parte superior del abdomen, detrás del estómago. Tiene dos funciones principales:
- Producir enzimas que ayudan a digerir los alimentos, sobre todo las grasas y las proteínas
- Producir la insulina y otras hormonas similares que regulan la glucosa en sangre
El cáncer de páncreas se produce cuando las células del páncreas se multiplican de forma descontrolada. El tipo más frecuente es el adenocarcinoma ductal de páncreas, que se desarrolla a partir de las células que recubren los conductos pancreáticos. La información de esta página se refiere principalmente a este tipo de cáncer.
Los tumores neuroendocrinos que se desarrollan en el páncreas, en cambio, tienen características diferentes, y su diagnóstico y tratamiento se planifican por separado.
Como el páncreas se encuentra en una zona profunda del cuerpo, los tumores pequeños no pueden palparse y pueden no dar síntomas en la fase inicial. Por ello, en algunas personas la enfermedad se detecta en una fase avanzada. No obstante, los avances en las pruebas de imagen, la cirugía, la quimioterapia y los tratamientos personalizados están ampliando las opciones de tratamiento [1–3].
En el cáncer de páncreas, el tratamiento debe planificarlo siempre un equipo con experiencia y multidisciplinar. En este equipo pueden participar:
- Cirujano con experiencia en cirugía de páncreas
- Oncólogo médico
- Oncólogo radioterápico
- Gastroenterólogo y especialista en endoscopia intervencionista
- Radiólogo
- Patólogo
- Asesor genético
- Dietista-nutricionista
- Equipos de tratamiento del dolor y de cuidados de soporte.
Síntomas y factores de riesgo
¿Qué síntomas puede producir el cáncer de páncreas?
En la fase inicial puede no haber ningún síntoma. Los síntomas varían según la localización del tumor en el páncreas, su tamaño y su relación con los órganos vecinos.
Los síntomas que pueden aparecer son:
- Coloración amarilla de la piel y del blanco de los ojos
- Orina oscura
- Heces de color claro o arcilla
- Picor generalizado
- Dolor en la parte superior del abdomen o en la espalda
- Pérdida de peso sin explicación
- Falta de apetito y sensación de saciedad precoz
- Náuseas o vómitos
- Hinchazón abdominal y mala digestión
- Heces grasientas, brillantes, malolientes y que flotan en el agua
- Diabetes de aparición reciente o cuyo control empeora de repente
- Cansancio
- Hinchazón de una pierna o formación de coágulos
Los tumores de la cabeza del páncreas pueden obstruir antes el conducto biliar, por lo que pueden manifestarse con ictericia. En los tumores del cuerpo y la cola, el dolor y la pérdida de peso pueden ser más destacados.
Ninguno de estos síntomas significa por sí solo cáncer de páncreas. Los cálculos biliares, la inflamación del páncreas, las enfermedades del hígado, los problemas gastrointestinales y muchas otras afecciones pueden causar molestias parecidas. Sin embargo, los síntomas persistentes y sin explicación deben valorarse.
¿Qué síntomas requieren una valoración urgente?
Urgencia: 112En las siguientes situaciones debe acudirse sin demora a un centro sanitario:
- Ictericia de aparición reciente
- Fiebre y escalofríos junto con ictericia
- Vómitos persistentes o imposibilidad de alimentarse
- Dolor abdominal intenso o que va en aumento
- Confusión
- Hinchazón y dolor repentinos en una sola pierna
- Falta de aire o dolor torácico repentinos
La presencia conjunta de ictericia, fiebre y escalofríos puede indicar una infección grave de las vías biliares y puede requerir tratamiento urgente.
¿Por qué se produce el cáncer de páncreas?
En la mayoría de los pacientes no puede determinarse una causa concreta. El cáncer suele desarrollarse por el efecto conjunto de la edad, las influencias ambientales, el estilo de vida y los cambios genéticos que se producen con el tiempo en las células.
Los principales factores que pueden aumentar el riesgo son:
- El tabaquismo
- La edad avanzada
- Antecedentes familiares de cáncer de páncreas
- Algunas alteraciones genéticas hereditarias
- La pancreatitis crónica
- El sobrepeso y la obesidad
- La diabetes de larga evolución
- Algunos quistes de páncreas
- Algunos cánceres previos y síndromes de cáncer hereditario
La diabetes de aparición reciente puede ser a veces un síntoma de una enfermedad del páncreas. Sin embargo, la gran mayoría de las personas a las que se diagnostica una diabetes nueva no tienen cáncer de páncreas. Deben valorarse conjuntamente la edad, la pérdida de peso, los antecedentes familiares y los hallazgos de las pruebas de imagen.
¿Puede ser hereditario el cáncer de páncreas?
En aproximadamente el 10 % de los cánceres de páncreas pueden intervenir alteraciones genéticas congénitas o unos antecedentes familiares marcados [1].
Entre los genes que pueden estar relacionados con un riesgo hereditario se encuentran:
- BRCA1 y BRCA2
- PALB2
- ATM
- CDKN2A
- STK11
- TP53
- MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2, relacionados con el síndrome de Lynch.
Según las recomendaciones actuales de la NCCN, a todos los pacientes diagnosticados de cáncer de páncreas debe recomendárseles un estudio de alteraciones genéticas hereditarias, aunque no haya antecedentes familiares de cáncer [1].
El resultado del estudio genético puede ser útil:
- Para elegir algunos medicamentos,
- Para determinar otros riesgos de cáncer del paciente,
- Para valorar el riesgo de los familiares.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico del cáncer de páncreas no se basa en un único análisis de sangre. El diagnóstico y el plan de tratamiento se establecen valorando conjuntamente las pruebas de imagen, la biopsia, los análisis de sangre y el estado general del paciente.
¿Qué es la TC con protocolo de páncreas?
Ante la sospecha de cáncer de páncreas, una de las pruebas de imagen básicas es la tomografía computarizada con protocolo de páncreas, que se realiza con contraste y con una secuencia temporal especial.
Esta prueba ayuda a valorar:
- La localización y el tamaño del tumor en el páncreas,
- Su relación con las arterias y venas cercanas,
- Los ganglios linfáticos,
- La extensión al hígado y a otros órganos,
- Si puede extirparse mediante cirugía [1,2].
Una tomografía abdominal estándar no siempre muestra suficientemente el tumor de páncreas y su relación con los vasos. Por ello es importante que la prueba de imagen se ajuste al protocolo de páncreas.
¿Cuándo se utilizan la RM y la CPRM?
La RM con protocolo de páncreas puede utilizarse sobre todo:
- En lesiones pequeñas que no se ven con claridad en la TC,
- En zonas sospechosas del hígado,
- En pacientes en los que no puede usarse contraste yodado,
- Para estudiar en detalle el páncreas y los conductos biliares.
La CPRM (colangiopancreatografía por resonancia magnética) es una RM especial que muestra en detalle los conductos biliares y pancreáticos.
¿Cómo se realizan la ecoendoscopia y la biopsia?
En la ecoendoscopia (ecografía endoscópica), se introduce por la boca un endoscopio fino con un dispositivo de ecografía en el extremo hasta llegar al estómago y al duodeno. El páncreas se observa de cerca y, si es necesario, se toma una muestra de tejido con una aguja fina.
Este procedimiento puede utilizarse:
- Para valorar tumores pequeños,
- Para confirmar el diagnóstico mediante biopsia,
- Para obtener tejido para estudios moleculares.
Si se planifica quimioterapia o radioterapia antes de la operación, o un tratamiento farmacológico directo, es necesario confirmar el diagnóstico mediante biopsia.
En algunos pacientes en los que el tumor parece claramente operable en las pruebas de imagen y se planifica una operación directa, la biopsia previa no siempre es obligatoria. Esta decisión debe tomarla el comité multidisciplinar [1,2].
¿Qué es la CPRE?
La CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica) es un procedimiento intervencionista en el que se llega al conducto biliar con un endoscopio introducido por la boca. No es una prueba de imagen rutinaria en el diagnóstico inicial del cáncer de páncreas.
Si el tumor ha obstruido el conducto biliar, con la CPRE puede desobstruirse el conducto y colocarse un pequeño tubo llamado stent (prótesis).
El stent puede ser necesario sobre todo:
- Si hay infección de las vías biliares,
- Si la ictericia es muy marcada,
- Si hay molestias como un picor intenso,
- Si hay que esperar hasta la operación,
- Si se planifica quimioterapia antes de la operación.
No es imprescindible colocar de forma rutinaria un stent a todo paciente con ictericia que pueda operarse de inmediato. Una colocación innecesaria de stent puede causar infección y otras complicaciones.
¿Qué es la prueba CA 19-9?
El CA 19-9 es un valor sanguíneo que puede elevarse en el cáncer de páncreas. Sin embargo:
- Puede ser normal en el cáncer de páncreas inicial.
- Puede elevarse sin que haya cáncer cuando hay obstrucción de las vías biliares.
- Algunas personas, por motivos genéticos, no pueden producir CA 19-9.
- Por sí solo no permite diagnosticar el cáncer.
- No se utiliza como prueba de cribado en personas sanas.
Una vez establecido el diagnóstico, el CA 19-9 puede aportar información útil sobre la evolución de la enfermedad, la respuesta al tratamiento y el seguimiento. Si hay ictericia, el valor puede interpretarse mejor después de desobstruir las vías biliares [1,2].
¿Cómo se realiza la estadificación?
El cáncer de páncreas puede clasificarse de forma clásica en estadios I–IV. Sin embargo, al planificar el tratamiento, desde el punto de vista quirúrgico resultan más útiles los siguientes grupos:
- Operable (resecable): parece posible extirpar el tumor con márgenes quirúrgicos seguros.
- Resecable límite: el tumor contacta de forma limitada con algunos vasos importantes; puede ser necesario administrar primero un tratamiento.
- Localmente avanzado: el tumor no se ha extendido a órganos distantes, pero al principio no puede extirparse por su relación con vasos importantes.
- Metastásico: la enfermedad se ha extendido a zonas distantes como el hígado, los pulmones o el peritoneo.
La decisión sobre si el tumor es operable no debe tomarse basándose solo en una única frase del informe de radiología. Las imágenes deben valorarse en un comité multidisciplinar en el que participen también un cirujano de páncreas y un radiólogo con experiencia [1,2].
¿Es necesaria la estadificación laparoscópica?
Aunque en las pruebas de imagen no se vea extensión a distancia, en algunos pacientes de alto riesgo puede haber pequeños focos de extensión dentro del abdomen. En pacientes seleccionados, antes de iniciar una operación mayor, puede realizarse por laparoscopia una valoración y toma de muestras del interior del abdomen.
Opciones de tratamiento
En el cáncer de páncreas, el tratamiento se determina según la extensión de la enfermedad, la relación del tumor con los vasos, el estado general de salud del paciente y las características genéticas.
Los tratamientos principales son:
- Cirugía
- Quimioterapia
- Radioterapia en pacientes seleccionados
- Terapia dirigida
- Inmunoterapia
- Tratamientos de soporte que alivian los síntomas.
¿Cómo se trata el cáncer de páncreas operable?
En los tumores sin extensión a distancia que parecen poder extirparse de forma segura, la cirugía es el tratamiento principal que ofrece la posibilidad de una curación duradera.
Sin embargo, como el cáncer de páncreas puede enviar células microscópicas al resto del cuerpo en una fase temprana, la cirugía por sí sola no suele ser suficiente. La mayoría de los pacientes necesitan quimioterapia antes o después de la operación [1,2].
La secuencia del tratamiento puede ser la siguiente:
- Primero la operación y después la quimioterapia
- Primero la quimioterapia y después, en el paciente adecuado, la operación
- En algunos casos, radioterapia además de la quimioterapia
Qué secuencia es la adecuada se determina según las características del tumor y el estado del paciente.
¿Cómo se trata la enfermedad resecable límite?
Si el tumor tiene una relación limitada con vasos importantes, empezar directamente con la operación puede aumentar el riesgo de que quede tejido tumoral.
Por ello, en la enfermedad resecable límite se administra en la mayoría de los casos quimioterapia primero. En pacientes seleccionados también puede añadirse radioterapia.
Los objetivos del tratamiento previo a la operación son:
- Tratar de forma temprana las células cancerosas del cuerpo que no se ven en las pruebas de imagen,
- Observar el comportamiento del tumor,
- Reducir el tumor y su relación con los vasos,
- Aumentar la probabilidad de una extirpación completa y segura,
- Evitar, en pacientes con una enfermedad que progresa rápidamente, una operación mayor que no les aportaría beneficio.
Tras el tratamiento, se vuelven a valorar las pruebas de imagen, el CA 19-9 y el estado general, y se toma la decisión sobre la operación [1,2].
¿Qué es la operación de Whipple?
La operación que se realiza con más frecuencia en los tumores de la cabeza del páncreas es la duodenopancreatectomía, también llamada operación de Whipple.
En esta operación, en la mayoría de los casos se extirpan:
- La cabeza del páncreas
- El duodeno
- Una parte del conducto biliar
- La vesícula biliar
- Los ganglios linfáticos de alrededor. En algunas técnicas también puede extirparse una pequeña parte del estómago.
A continuación se restablece la continuidad del aparato digestivo creando nuevas conexiones entre el páncreas, la vía biliar y el estómago o el intestino delgado.
La operación de Whipple es una cirugía extensa. Se recomienda que se realice en centros donde la cirugía de páncreas se practique de forma habitual y que dispongan de un equipo con experiencia y de apoyo de cuidados intensivos [1,2].
¿Qué es la pancreatectomía distal?
En los tumores del cuerpo o la cola del páncreas se extirpa la parte izquierda del páncreas. Este procedimiento se denomina pancreatectomía distal.
En la cirugía oncológica, el bazo suele extirparse junto con el páncreas. Si se va a extirpar el bazo, es necesario administrar en el momento adecuado vacunas que protejan frente a algunas infecciones.
En pacientes adecuadamente seleccionados, la pancreatectomía distal puede realizarse por vía laparoscópica, es decir, a través de pequeñas incisiones. En la elección del método, la prioridad es extirpar el cáncer con márgenes seguros.
¿Qué es la pancreatectomía total?
En pacientes muy seleccionados en los que el tumor afecta a una gran parte del páncreas, puede extirparse el páncreas completo.
Cuando se extirpa todo el páncreas:
- El cuerpo ya no puede producir su propia insulina.
- Es necesario usar insulina de por vida.
- No pueden producirse enzimas digestivas.
- Es necesario tomar enzimas pancreáticas en cada comida y tentempié.
La pancreatectomía total no es necesaria ni adecuada para todos los pacientes.
¿Puede ser necesario extirpar un vaso sanguíneo durante la operación?
Si el tumor tiene una relación limitada con algunas venas, en centros con experiencia puede extirparse una parte de la vena y reconstruirse.
La afectación extensa de las arterias principales, en cambio, hace más difícil la decisión de operar. Salvo en situaciones muy seleccionadas, primero se administra un tratamiento sistémico. La decisión debe tomarla un equipo multidisciplinar de gran experiencia.
¿Es necesaria la quimioterapia después de la operación?
En la mayoría de los pacientes con un estado general adecuado se recomienda una quimioterapia de aproximadamente seis meses después de la operación.
Si se ha recibido quimioterapia antes de la operación, el tipo y la duración del tratamiento posoperatorio se ajustan según el tratamiento administrado previamente y el resultado anatomopatológico.
En pacientes con buen estado general que pueden tolerar un tratamiento intensivo, FOLFIRINOX modificado es una de las opciones eficaces después de la operación. En personas en las que este tratamiento no es adecuado por la edad, las enfermedades asociadas o el riesgo de efectos secundarios, pueden utilizarse otros esquemas de quimioterapia [2,4].
¿Cómo se trata el cáncer de páncreas localmente avanzado?
La enfermedad que no se ha extendido a órganos distantes, pero que al principio no puede operarse por su relación con vasos importantes, se define como “localmente avanzada”.
En el tratamiento se administra en la mayoría de los casos quimioterapia primero. Según el estado del paciente, puede valorarse radioterapia o radioterapia estereotáctica.
Los objetivos del tratamiento son:
- Mantener la enfermedad bajo control,
- Frenar el crecimiento del tumor,
- Aliviar síntomas como el dolor,
- Hacer posible la operación en pacientes seleccionados.
Algunos pacientes que responden bien al tratamiento pueden volver a valorarse en centros con experiencia y llegar a ser operables. Que al principio se haya dicho “no operable” no significa que nunca pueda volver a valorarse tras el tratamiento.
¿Cómo se trata el cáncer de páncreas metastásico?
Si la enfermedad se ha extendido a órganos distantes, la base del tratamiento son los medicamentos sistémicos, que actúan en todo el cuerpo. En esta fase, extirpar el tumor del páncreas no suele curar la enfermedad y no es el enfoque estándar.
Algunas de las combinaciones que pueden utilizarse en pacientes con buen estado general son:
- FOLFIRINOX o FOLFIRINOX modificado
- NALIRIFOX
- Gemcitabina con nab-paclitaxel.
La elección del tratamiento se determina según:
- El estado funcional general del paciente,
- Su edad y sus enfermedades asociadas,
- La función hepática y renal,
- La presencia o no de ictericia,
- Los tratamientos recibidos anteriormente,
- Las características genéticas del tumor,
- Las preferencias del paciente.
La actualización de 2025 de la ESMO ha reorganizado las opciones actuales de primera y segunda línea en el cáncer de páncreas metastásico, incluido NALIRIFOX [3].
En pacientes que necesitan un tratamiento de menor intensidad pueden utilizarse un solo medicamento o combinaciones más suaves. En algunos pacientes, los efectos secundarios del tratamiento pueden superar el beneficio esperado; en ese caso pasa a primer plano el tratamiento de soporte centrado en la calidad de vida.
¿Cambian el tratamiento las pruebas genéticas y moleculares?
Sí. El estudio genético hereditario se recomienda en todos los pacientes con cáncer de páncreas. En la enfermedad avanzada o metastásica, el estudio de las características moleculares del tejido tumoral también puede cambiar la elección del tratamiento [1].
Entre las características que pueden estudiarse se encuentran:
- Alteraciones de BRCA1, BRCA2 y PALB2
- MSI-H o dMMR
- Fusión de NTRK
- Alteraciones de BRAF
- Sobreexpresión de HER2
- Determinados subtipos de KRAS
- Alteraciones poco frecuentes como NRG1 y RET.
Cada una de estas alteraciones es rara. Sin embargo, cuando se detectan, para algunos pacientes pueden abrirse opciones como la quimioterapia con platino, los inhibidores de PARP, la inmunoterapia o los fármacos dirigidos.
No todos los fármacos dirigidos están autorizados con la misma indicación ni financiados en todos los países. En los pacientes adecuados también debe valorarse la participación en ensayos clínicos.
¿Qué papel tiene la radioterapia?
La radioterapia no es necesaria en todos los pacientes con cáncer de páncreas. Puede valorarse en las siguientes situaciones:
- En la enfermedad resecable límite, después de la quimioterapia
- En la enfermedad localmente avanzada, para el control local
- Para aliviar síntomas como el dolor o el sangrado
- En pacientes seleccionados, por el margen quirúrgico y el riesgo de recidiva
La decisión debe tomarse mediante una valoración conjunta del oncólogo médico, el oncólogo radioterápico y el cirujano.
Tratamientos de soporte
El tratamiento de soporte no es un enfoque que se aplique solo en la fase final de la enfermedad. Puede utilizarse desde el diagnóstico junto con la quimioterapia y la cirugía.
Su objetivo es:
- Aliviar el dolor,
- Mantener la nutrición,
- Resolver la ictericia,
- Controlar las náuseas y los vómitos,
- Mejorar la digestión,
- Ayudar con los problemas del sueño, la ansiedad y la vida diaria.
¿Cómo se trata la ictericia?
Si el tumor ha obstruido el conducto biliar, puede colocarse mediante CPRE un stent metálico o de plástico. Si la CPRE no es posible, pueden utilizarse otros métodos endoscópicos, radiológicos (CTP, colangiografía transhepática percutánea) o quirúrgicos.
¿Cómo se controla el dolor?
En el tratamiento del dolor pueden utilizarse:
- Analgésicos adecuados
- Bloqueo o neurólisis del plexo celíaco
- Quimioterapia
- Radioterapia
- Tratamientos psicológicos y de apoyo.
Necesitar más analgésicos no es algo de lo que avergonzarse ni que haya que ocultar. Un control temprano del dolor mejora la alimentación, la movilidad y la calidad de vida.
¿Por qué se toman enzimas pancreáticas?
En el cáncer de páncreas o después de la operación puede disminuir la producción de enzimas digestivas. Esto se denomina insuficiencia pancreática exocrina.
Sus síntomas pueden ser:
- Heces grasientas y malolientes
- Heces que flotan en el agua
- Hinchazón y gases
- Diarrea
- Pérdida de peso
- Carencia de vitaminas liposolubles.
Las cápsulas de enzimas pancreáticas se toman con las comidas principales y los tentempiés. Es importante tomar las enzimas en la dosis adecuada al principio de la comida y a lo largo de ella. La dosis puede ajustarse según el contenido en grasa de la comida y los síntomas.
El tratamiento con enzimas puede reducir la pérdida de peso y mejorar la absorción de los nutrientes y la calidad de vida.
¿Puede aparecer diabetes?
El cáncer de páncreas y las operaciones de páncreas pueden reducir la producción de insulina. En algunos pacientes puede aparecer una diabetes nueva o hacerse más difícil el control de una diabetes ya existente.
La glucosa en sangre se controla de forma regular. Si es necesario, se inicia tratamiento con medicamentos por vía oral o con insulina. Si se ha extirpado todo el páncreas, se necesita insulina de por vida.
Alimentación, recuperación y seguimiento
¿Cuánto tiempo se permanece en el hospital después de la operación?
La duración de la estancia hospitalaria varía según el tipo de operación, el estado general del paciente y la aparición o no de complicaciones. Después de una operación de Whipple suele ser necesaria una hospitalización de más de una semana. En algunos pacientes este periodo puede ser más corto o más largo.
Después de la operación se aplican la deambulación temprana, un control adecuado del dolor y una alimentación progresiva.
¿Cuáles son los posibles problemas de la operación?
Los principales problemas que pueden aparecer después de las operaciones de páncreas son:
- Fuga de líquido por la conexión del páncreas
- Vaciamiento gástrico retardado
- Sangrado
- Infección
- Fuga biliar
- Dificultad para alimentarse
- Insuficiencia de enzimas pancreáticas
- Alteración de la glucosa en sangre
- Formación de coágulos en los vasos sanguíneos.
El riesgo de estas complicaciones varía según el tipo de operación y el estado de salud del paciente. Es importante que la valoración y el tratamiento se realicen en centros donde la cirugía de páncreas se practique de forma habitual.
¿Cómo se organiza la alimentación?
En el cáncer de páncreas es frecuente la pérdida involuntaria de peso y de masa muscular. El apoyo nutricional es importante desde antes del tratamiento.
Recomendaciones generales:
- Hacer comidas pequeñas y frecuentes
- Incluir alimentos con proteínas en cada comida
- Evitar restricciones dietéticas innecesarias si hay pérdida de peso
- Tomar las enzimas pancreáticas tal como se han indicado
- Comunicar pronto problemas como náuseas, diarrea o llagas en la boca
- Contar con el apoyo de un dietista-nutricionista
- Mantener la actividad física en la medida en que se tolere.
No todas las personas con cáncer de páncreas necesitan una alimentación sin grasa. Si las enzimas pancreáticas se toman en la dosis adecuada, las grasas saludables pueden formar parte de la alimentación para cubrir las necesidades de energía. El plan de alimentación personal deben elaborarlo el dietista-nutricionista y el equipo de tratamiento.
¿Cómo se realiza el seguimiento?
El plan de seguimiento tras el tratamiento se personaliza según el estadio de la enfermedad y el tratamiento realizado.
El seguimiento puede incluir:
- Exploración y valoración de las molestias
- Control del peso y del estado nutricional
- Análisis de sangre
- CA 19-9 en los pacientes adecuados
- TC o RM con protocolo de páncreas
- Valoración de los efectos secundarios del tratamiento
- Ajuste del tratamiento con enzimas pancreáticas y de la diabetes.
El seguimiento no se hace solo para buscar una recidiva de la enfermedad, sino también para detectar a tiempo problemas de alimentación, dolor, glucosa en sangre y calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿Ver una masa en el páncreas significa con seguridad que es cáncer?
No. Los quistes de páncreas, la pancreatitis crónica, la pancreatitis autoinmune y algunos tumores benignos también pueden dar la imagen de una masa en el páncreas. Para una valoración definitiva se realizan pruebas de imagen con protocolo de páncreas y, si es necesario, ecoendoscopia y biopsia.
¿Es siempre necesaria una biopsia para diagnosticar el cáncer de páncreas?
Si se va a iniciar quimioterapia o radioterapia, es necesario confirmar el diagnóstico mediante biopsia. En algunos pacientes que en las pruebas de imagen tienen un aspecto típico y son aptos para una operación directa, la biopsia previa puede no ser obligatoria. La decisión debe tomarla el comité multidisciplinar.
¿Un CA 19-9 elevado significa que tengo cáncer de páncreas?
No. El CA 19-9 también puede elevarse en la obstrucción de las vías biliares, la pancreatitis y otras enfermedades. En cambio, en algunos cánceres de páncreas puede permanecer normal. Por sí solo no es una prueba diagnóstica ni de cribado.
¿Tiene curación el cáncer de páncreas?
En los pacientes en los que toda la enfermedad puede extirparse quirúrgicamente existe la posibilidad de una curación duradera. Sin embargo, por el riesgo de recidiva, la operación suele combinarse con quimioterapia. En la fase avanzada, el tratamiento busca controlar la enfermedad y prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida.
Si me han dicho que no es posible operar, ¿pueden volver a valorarme?
Sí. La decisión sobre si es posible operar debe tomarla un equipo con experiencia en cirugía y radiología de páncreas. Algunos tumores localmente avanzados o resecables límite pueden volver a valorarse después de la quimioterapia.
No obstante, no todos los pacientes llegan a ser operables tras el tratamiento.
¿En la operación de Whipple se extirpa todo el estómago?
No. En la operación de Whipple no se extirpa todo el estómago. En la mayoría de las técnicas se conserva el estómago; en algunos casos puede extirparse una pequeña parte de la zona de salida del estómago.
¿Puedo llevar una vida normal si me extirpan una parte del páncreas?
Sí. Si la parte restante del páncreas funciona lo suficiente, la digestión y el control de la glucosa en sangre pueden mantenerse. Algunos pacientes pueden necesitar enzimas pancreáticas o tratamiento para la diabetes.
¿Qué ocurre si se extirpa todo el páncreas?
Es necesario usar insulina de por vida y tomar enzimas pancreáticas con cada comida. Con un seguimiento estrecho por parte de un equipo con experiencia en diabetes y nutrición puede llevarse una vida normal.
¿Todos necesitan quimioterapia después de la operación?
A la mayoría de los pacientes con un estado general adecuado se les recomienda quimioterapia después de la operación. El tratamiento y su duración se determinan según si se ha recibido tratamiento antes de la operación, el resultado anatomopatológico y la recuperación del paciente.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La duración del tratamiento varía según el estadio de la enfermedad:
- La quimioterapia antes de la operación suele durar varios meses.
- La recuperación después de la operación suele llevar varias semanas.
- La duración total de la quimioterapia en torno a la operación suele planificarse en aproximadamente seis meses.
- En la enfermedad metastásica, el tratamiento puede continuar mientras aporte beneficio y los efectos secundarios sean aceptables.
Estas duraciones son aproximadas; el plan de tratamiento personal puede ser diferente.
Si hay ictericia, ¿se opera de inmediato?
Primero se valoran la causa de la ictericia, la infección de las vías biliares y si el tumor es operable. Algunos pacientes pueden operarse directamente, mientras que otros pueden necesitar primero un stent biliar y quimioterapia.
¿Es necesaria una bolsa en la operación del cáncer de páncreas?
En las operaciones del cáncer de páncreas no se utilizan de forma rutinaria estomas intestinales, es decir, bolsas. En raras ocasiones pueden ser necesarias ante complicaciones intestinales muy especiales e inesperadas.
En mi familia hay cáncer de páncreas, ¿debo hacerme pruebas de cribado?
No se recomienda el cribado del cáncer de páncreas en toda la población. Sin embargo, las personas con antecedentes familiares marcados o con determinadas alteraciones genéticas hereditarias pueden seguirse en programas creados para personas de alto riesgo.
En el seguimiento suelen utilizarse la RM/CPRM de páncreas y la ecoendoscopia. La edad de inicio se determina según los antecedentes familiares y la alteración genética.
¿Deben hacerse un estudio genético todas las personas con cáncer de páncreas?
Sí. Las recomendaciones actuales de la NCCN aconsejan realizar un estudio genético hereditario a todos los pacientes diagnosticados de cáncer de páncreas, aunque no haya antecedentes familiares de cáncer [1]. El resultado puede influir tanto en el tratamiento como en la valoración de los familiares.
¿Pedir una segunda opinión retrasa el tratamiento?
Que un equipo multidisciplinar con experiencia vuelva a valorar las imágenes con rapidez puede ser útil, sobre todo en lo que respecta a si el tumor es operable. Sin embargo, la valoración no debe prolongarse innecesariamente ni retrasar el tratamiento previsto.
¿En qué situación debo contactar de inmediato con mi equipo sanitario?
Ante los siguientes síntomas debe ponerse en contacto sin demora con el equipo sanitario:
- Fiebre y escalofríos
- Ictericia nueva o que aumenta
- Vómitos persistentes e imposibilidad de tomar líquidos
- Dolor que no se puede controlar
- Pérdida rápida de peso
- Heces negras o sangrado
- Hinchazón de una sola pierna
- Falta de aire o dolor torácico repentinos
- Fiebre alta durante la quimioterapia
Referencias
- National Comprehensive Cancer Network. NCCN Guidelines for Patients: Pancreatic Cancer. 2025. Acceso a la guía para pacientes
- Conroy T, Pfeiffer P, Vilgrain V, et al. Pancreatic Cancer: ESMO Clinical Practice Guideline for Diagnosis, Treatment and Follow-up. Annals of Oncology. 2023;34(11):987–1002. doi:10.1016/j.annonc.2023.08.009. Registro en PubMed
- Conroy T, Ducreux M; ESMO Guidelines Committee. ESMO Clinical Practice Guideline Express Update on the Management of Metastatic Pancreatic Cancer. ESMO Open. 2025;10:104528. doi:10.1016/j.esmoop.2025.104528. Acceso a la publicación
- Conroy T, Hammel P, Hebbar M, et al. FOLFIRINOX or Gemcitabine as Adjuvant Therapy for Pancreatic Cancer. New England Journal of Medicine. 2018;379(25):2395–2406. doi:10.1056/NEJMoa1809775. Acceso a la publicación
- Wainberg ZA, Melisi D, Macarulla T, et al. NALIRIFOX Versus nab-Paclitaxel and Gemcitabine in Treatment-Naive Patients With Metastatic Pancreatic Ductal Adenocarcinoma: The NAPOLI 3 Trial. The Lancet. 2023;402(10409):1272–1281. doi:10.1016/S0140-6736(23)01366-1. Registro en PubMed
Información importante: La información de esta página se ha preparado con fines de información general a partir de la literatura científica actual y de guías internacionales. La información aquí recogida no sustituye la exploración personal, el estudio anatomopatológico ni la valoración de un comité multidisciplinar de tumores. Las características clínicas de cada paciente son diferentes. Las personas con sospecha de cáncer de páncreas, con síntomas o con factores de riesgo deben acudir al médico para una valoración personal.